La psicología cognitiva que está en la base del trabajo tanto con grupos como en forma individual (y que no rechaza la perspectiva psicoanalítica toda vez que ella sea necesaria), es el enfoque que permite delimitar los alcances del tratamiento y también ir evaluando sus resultados.
Cabe reiterar que la indicación puede ser una Psicoterapia focalizada (con focos acordados entre las partes), o un trabajo de Counseling (asesoramiento), o una derivación. Además, en el caso de adolescentes menores de edad, se enfatiza que los padres tienen un rol significativo y explícito durante la admisión y el tratamiento.
Los tratamientos podrán tener un encuadre de más corto o mediano plazo en función de la evaluación profesional inicial. Una vez establecido el acuerdo con el paciente acerca de los principales focos u objetivos planteados para su resolución, se da inicio al trabajo terapéutico. Tanto los focos como los plazos de tiempo para alcanzarlos serán revisados durante el transcurso del tratamiento.
La modalidad de taller está indicada para promover salud, incrementar los recursos personales en el afrontamiento de los problemas e incentivar respuestas creativas ante ciertas situaciones cotidianas conflictivas de la vida, por medio del trabajo grupal.
Es una manera de trabajar que estimula el intercambio, la reflexión, el debate grupal y por ende el crecimiento de los participantes. Generalmente incluye actividades artísticas y lúdicas.